Conociendo Cuba

Seis maravillas naturales de Cuba

Cuando se habla de paisajes de Cuba, inevitablemente se piensa en sus playas vírgenes, en los mogotes endémicos de Viñales y en los macizos montañosos del oriente, escenario de viejas luchas y reservorio de especies y misticismos. Sin embargo otras muchas maravillas naturales aguardan por ser descubiertas en este país rodeado de mar, y salpicado de reductos de flora y fauna por donde parece que no ha pasado la civilización.

El senderismo, el ecoturismo o los recorridos fotográficos ganan fuerza en Cuba, donde se diversifican las propuestas para los viajeros más dados a la aventura, a la interacción con el monte y la montaña, a los cazadores de momentos lente en ristre. Para esos, y para los que quieran experimentar algo más que sol y playa, les traemos siete maravillas naturales que te seducirán en Cuba, y seguramente te inspirarán a descubrir otras.

Tesoros naturales por descubrir

  • Caverna El Panal

Con casi kilómetro y medio, este portento espeleológico es otra razón para conocer Viñales. Es preciso escalar por la pared rocosa de un mogote para acceder a la entrada, pero en su interior encontrará formaciones cristalinas, restos fósiles de animales extintos y hermosos mantos cársicos.

  • Cueva Saturno

En el poblado de Carbonera, a medio camino entre el Aeropuerto de Matanzas y la carretera a Varadero, está esta hermosa gruta, con un profundo lago bajo tierra donde es posible bucear o simplemente nadar bajo sus estalagmitas y estalactitas: sus aguas son tan cristalinas, que puede verse el fondo a 18 metros de profundidad.

  • Caleta Buena

Una de las mejores playas de la Ciénega de Zapata, el mayor humedal del Caribe, con una franja de arena fina protegida por arrecifes, donde existe un amplio espacio para nadar, observar el fondo marino o hacer recorridos en bicicleta acuática sin la molestia del oleaje

  • El Yunque de Baracoa

La montaña más famosa de Baracoa, villa primada de Cuba, célebre por su peculiar forma de meseta, y por un rico ecosistema habitado por cacaos, ocujes, tocororos, cartacubas y orquídeas. En la cima, amén de un busto del prócer Antonio Maceo, el turista encontrará una espectacular vista de mar y montaña.

  • Sendero de Vega Grande

Paisaje protegido en Topes de Collantes, donde habita casi la mitad de las aves endémicas de Cuba, entre montañas, cafetales, helechos y pinos, con un clima fresco y cierto aislamiento que acentúan el aspecto paradisiaco de este destino, relativamente cercano a la colonial villa de Trinidad.

  • El Nicho

Increíble y asombroso ecosistema situado en el Parque Guanayara, en la Sierra de Escambray. Con múltiples saltos de fría agua, manantiales y estanques que parecen piscinas naturales, rodeadas de una profusa vegetación y pintorescos pueblos que muestran el rostro más sano y primitivo de Cuba.

Fuente: onlinetours.es
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